
Husmeador perdedor y idiota
Qué perdedor tan clásico, ¿verdad? Sabes que esto es lo más cerca que jamás llegarás a mí o a cualquier otra chica buena. Con tu nariz bien pegada ahí, con solo mi tanga rosa entre tu nariz y mi culo. ¡Aspirar profundamente es el momento más destacado de tu día! Es todo lo que podrías desear, así que estás tan agradecido, ¿verdad?
Un patético perdedor que felizmente pondría su cara entre mis nalgas mientras yo descanso, dejando que cualquier olor que salga vaya directo a esa nariz de perdedor. Ja, ¡y te encanta! Los inútiles como tú siempre lo hacen.
