
El Transportista WMV
Paul ha sido generosamente pagado por los padres putativos de Ella para transportar a su hijastra consentida y supuestamente aerofóbica a través del país con motivo de una reunión familiar. El viaje ha resultado difícil, por decir lo menos. Berrinches por casi cualquier cosa; escapadas no autorizadas y modales horribles en la mesa, todo mientras trata al muy respetable profesional que él es (!), como si fuera meramente un sirviente.
Bueno, esta niña malcriada tendrá hoy una desagradable sorpresa cuando llegue la hora de acostarse. La tarea asignada a Paul incluye la instrucción de disciplinar a Ella si se lo merece, ¡y vaya si se lo merece! El cambio de actitud comienza cuando a Ella le ordenan quitarse su lindito vestido, algo que necesita ayuda para hacer, y termina solo con su ropa interior de algodón blanco puesta, sintiéndose bastante arrepentida de su comportamiento.
A Ella la colocan sobre las rodillas de Paul para recibir la nalgada que lleva días mereciéndose, y que SERÁ informada a sus padres putativos, quienes podrían tener aún más castigos preparados para ella tras finalizar el trayecto, esperemos ahora más agradable.
Darle nalgadas hasta enrojecerle las nalgas resulta sumamente satisfactorio y, ojalá, efectivo, aunque repetirlo no sería precisamente lo peor del mundo.
