
Poseo tu orgasmo
Tu mano descuidada se ha vuelto demasiado perezosa, y esa polla codiciosa tuya cree que ella dirige el espectáculo. Ya no más. Voy a tomar el control absoluto de esa verga dura. Estaré justo en tu oído, fría y sin piedad, dictando cada uno de tus sucios movimientos. Cada vez que te emociones demasiado, cada vez que intentes bombear más rápido para perseguir ese orgasmo, te ordenaré que te detengas al instante en seco. Voy a provocar esa polla sin piedad hasta que tus bolas estén pesadas, doloridas y prácticamente goteando líquido preseminal por tus piernas mientras me ruegas por solo un centímetro de alivio. Ahora mírame y enfrenta la sucia verdad: no puedes follarte a una mujer real. No obtienes mi coño apretado, mojado y goteando. Ni siquiera obtienes el patético consuelo de tu propia mano caliente. El único lugar donde puedes correrte es dentro de esa fría vagina de goma. Eso es todo lo que vales. Un pedazo barato de puto plástico. Haré que lo digas en voz alta mientras metes tu polla dura ahí dentro. Me reiré en tu cara mientras bombeas ese agujero falso como si fuera lo mejor que jamás tendrás… porque lo es. Y cuando finalmente te deje arruinar tu polla y chorrear tu pegajoso desastre dentro de esa manga de goma, estarás temblando, sin aliento y lo bastante patético como para darme las gracias por cada una de las gotas.
