
Cambio de pañales
La mamá sustituta entra corriendo al dormitorio con J, mi bebé grande y crecidito, para nuestra divertida hora del pañal. '¡Acuéstate, pato tonto, es hora de cambio!', digo alegremente, pero J refunfuña: '¡No, quiero seguir jugando!'. Me río y le quito igual el pañal mojado, '¡Estás todo mojado, eh?'. digo mientras lo limpio con toallitas suaves. Luego espolvoreo polvo esponjoso, frotándolo por todas partes para dejarlo bien fresco y blanco, dándole una pequeña palmadita a su parte de niño grande para mantenerla animada. La acomodo bien arriba y cierro su nuevo pañal bien apretado, '¡Ajustado como un bichito!', exclamo contenta. Nos vamos a seguir jugando, y J toma el pañal usado para tirarlo como un verdadero superastro!
