
Mañana con un bebé
La madrastra de pasos entra sigilosamente en la habitación de J para despertarlo de su siesta soñolienta. 'Levántate y brilla, mi dulce cansado' susurro, tirando de los botones de su mono para echar un vistazo a su pañal. '¡Dios mío, es enorme y empapado!' exclamo, viéndolo todo hinchado como un gran cojín. Pero el tiempo de vientre viene primero. Le doy unos cuantos toques tontos a su pañal lleno mientras se frota los ojos, '¡Despierta, despierta!' coqueteo. Luego, nos vamos a preparar su botella tibia juntos.<\/p>"
