
Obsesión por comer semen
Sabes que estás obsesionado… y, sinceramente, yo sé exactamente por qué.
Hay algo en seguir mis instrucciones que te hace sentir tan bien. Te encanta complacerme, amas que yo te guíe y adoras ceder ante esos deseos en los que no puedes dejar de pensar.
Te provoco, explico por qué esta obsesión se ha apoderado de tu mente y te recuerdo cuánto disfrutas hacerlo por mí… especialmente cuando soy yo quien te dice exactamente lo que quiero.
Porque en el fondo sabes que obedecerme es lo que más feliz te hace. Pero recuerda, los buenos chicos siempre se lo comen…
