
Hechizado por las plantas de mis pies
Voy a ponerte a prueba esta noche. Y ya sé que vas a fallar.
Luz de velas. Humo. Las plantas desnudas de mis pies en el encuadre. Tú, abajo en el suelo donde perteneces, manos sobre los muslos, la polla fuera, esperando un permiso que no te has ganado.
Mantras que susurras por lo bajo, una jalada por cada palabra, más y más rápido hasta que tengas los huevos apretados y la respiración entrecortada, y estés justo al borde sin nada más que mi voz sosteniéndote ahí.
Para cuando notes el hechizo obrando en tu mente, ya habrá acabado contigo. Cada palabra sale de tu propia boca, así que no tendrás a nadie a quien culpar por lo que pase después.
Enciende una vela y di la primera palabra. A la segunda ya te estaré jodiendo la cabeza.
