
La diosa giganta cae en la tentación y se come a su pequeño amigo
Fergie finge ser una giganta gentil y dulce, y tú eres un pequeño osito de goma. Ella comenzará seduciéndote y hablándote de forma cariñosa. No podrás evitar caer rendido ante sus encantos femeninos.
H harás cualquier cosa que ella te pida para complacerla, y así es como ambos empiezan a excitarse. Tú confías en ella.
Ella te colocará entre sus tetas y también te aplastará un poco con ellas. Se agachará mientras estés debajo de ella y te obligará a oler sus bragas.
Te pisoteará ligeramente mientras estés tendido en el suelo. Quieres creer que no pasará nada malo, y que todo es solo diversión.
Es un placer estar entre sus enormes pechos. Puedes sentir miedo, pero aún así confías en ella.
La situación se vuelve intensa, y ella te coloca sobre su vagina. Permanecerás sobre sus labios vaginales. Ella empezará a masturbarse, manteniéndote allí.
Pero pronto llega el inesperado final. Te convencerá de saltar dentro de su boca, y lo harás.
La tentación ha vencido a su amabilidad, y al final terminará masticándote. Serás desgarrado en pedazos por su lengua, y desde ahí irás directo a su estómago.
