
LA CARA CONTRA EL CRISTAL
Presiono mi rostro con emoción contra el frío cristal transparente, sintiendo cómo mi piel se pega y se deforma ante tus ojos. Mis labios se aplastan juntos, dejando un rastro de saliva caliente mientras mi aliento empaña el vidrio. Me encanta esta presión perversa, este reflejo retorcido que te ofrece cada uno de mis gestos distorsionados. Mis mejillas y nariz se aplanan contra la barrera, creando una imagen obscena y vulnerable que me excita. Destrozo mi rostro de arriba abajo, marcando el cristal con mi maquillaje corrido y mis fluidos, convirtiéndolo en un lienzo de placer puro.

