
mis pies brillan
Empieza tibio en tus tobillos, se desliza entre tus dedos y deja esa película brillante que hace que todo se vea delicioso. Los tomo con calma, uno por uno, masajeando la planta, apretando mis dedos, dejando que el brillo permanezca en mi piel.
Y mientras lo hago, no puedo dejar de pensar en lo que harías si estuvieras aquí. ¿Los tomarías en tus manos? ¿Te los llevarías a la boca? Porque los dejé así de suaves, así de brillantes, pensando en ti.
Mírame deslizar mis dedos entre los míos, mírame disfrutarlo. Y dime algo: ¿te gustaría ser quien los aceite la próxima vez?
