
Plantas arqueadas en chanclas
Mira bien mis chanclas blancas… las estoy haciendo deslizar y arquear justo delante de la cámara. Me pongo a cuatro patas, levanto los pies y te muestro las plantas lisas y suaves que se tensan, se estiran, se ofrecen. Mira cómo se doblan mis dedos, cómo la suela de las chanclas se levanta y deja verlo todo. Te estoy dando la vista más guarra de mis pies desde atrás, con las plantas completamente expuestas, mientras las chanclas quedan a medias… casi invitándote a lamerlas, a olerlas, a perderte entre mis curvas. No apartes la mirada, cerdo… estas plantas arqueadas son todas para ti.
