
Chequeando y molestando a mi vecino favorito
Hace una eternidad que no pasaba a ver cómo está mi vecino favorito. Estás guardando la ropa, pero me pregunto si eso es realmente en lo que quieres estar pendiente. Me encanta molestar a mi vecino favorito. Cruzó y descruzo las piernas a propósito de forma que puedas ver mis bragas burdeos, y recuerdo otras veces en que te hice venir a mi casa, todas excusas para tenerte aquí y poder molestarte. Luego abro bien las piernas para darte una buena vista de mis bragas, y cuando preguntas si puedes ver la parte de atrás, accedo. Me levanto, subo mi vestido y me inclino para que veas lo poco que se ve del tanga que desaparece entre mis nalgas. Me pregunto si te gustaría darme una nalgada y masturbarte pensando en mí con problemas con el coche. Me siento de nuevo, abro bien las piernas y sugiero quitarme el vestido en el coche la próxima vez, así podrás ver mis tetas rebotando mientras piso el acelerador (mientras mi pie imita este movimiento). ¡Sí, me encanta molestar a mi vecino favorito!
