
Seducido y digerido
Estás en tu habitación y entra la amiga de tu hermanastra con una mirada pícara y seductora. Te provoca diciéndote que sabe que has estado deseando su trasero, solo tienes que admitirlo. Lentamente te seduce y, antes de que te des cuenta de lo que está pasando, quiere besarte. Se acerca cada vez más hasta que de repente se lanza para darte un beso, ¡pero en vez de eso te traga entero! Ahora estás atrapado en su estómago y te provocan diciéndote que te masturbes una última vez, ya que de todos modos vas a ser digerido.
