
Como un amigo
Has sido mi tímido amiguito desde que tengo memoria. Esta noche finalmente decidí apiadarme de ti. Cada pequeño roce de mi pierna contra la tuya, cada vez que me acercaba más, te quedabas ahí sentado con tu polla palpitando, con miedo hasta de respirar en mi dirección. Pensé: ¿qué clase de amiga sería si no le echara una mano a mi perdedor favorito, solo por esta vez? Pero no te hagas ideas. No vamos a follar. Eso nunca va a pasar. Pero una chica con un poco más de experiencia que tú puede tomar el control para que no tengas que pensar. Ya no queda nada que puedas arruinar. Lo único que tienes que hacer es ser mi buen chico y dejarme vaciarte esa polla. Es el único favor que vas a recibir jamás de Mí, y más de lo que mereces..........
