
Emergencia de pis en un baño cerrado con llave
Pamela está en casa de un amigo cuando de repente siente la necesidad. Necesita ir al baño a hacer pis, pero cuando llega a la puerta, está cerrada. Alguien la está usando. Golpea, llama, se impacienta, cruza las piernas y empieza a moverse de un lado a otro. La desesperación crece, susurra "por favor, por favor", y cada segundo que pasa la hace sufrir más. Se agacha un poco, aprieta las piernas, mira la puerta con cara de súplica, y el sonido del agua al otro lado no ayuda en absoluto. Su cara lo dice todo: está al límite. Cuando la puerta finalmente se abre, entra corriendo y el alivio es total. Todo filmado, con su carita de urgencia y ese clásico baile de alguien que ya no puede aguantar más.
