
Ponerle los cuernos a mi sugar daddy tonto
Acabamos de volver juntos de una sesión de compras en la que reventamos CUATRO de tus tarjetas de crédito y me consentiste como loco. Un montón de lencería, joyas, maquillaje, perfume... muuuuuchísimas cosas hermosas y caras. Te digo que siento que debería consentirte a ti también aunque sea un poquito. Tus ojos me miran de reojo y luego a la cama detrás de nosotros. “Espera, ¿de verdad pensabas que quería decir que iba a follarte?” Jajajaja, no puedo dejar de reír. “¡COMO SI ESO FUERA A PASAR!” Te humillo por siquiera pensar en algo así. En vez de eso, te explico cómo mi novio viene pronto y, como es un hombre de verdad, va a follarme como es debido. Voy a llevar la lencería y las joyas que me compraste mientras él folla mi coño apretado. Probablemente acabará arrancándomela y ni siquiera aguantará la noche. ¿Cómo te hace sentir eso, eh? Gastar tu dinero ganado con esfuerzo en mí, para que yo vaya y un hombre de verdad me folle.
