
Campesinos arrodillados
Conoce tu lugar.
Uno por uno, los campesinos se arrodillan exactamente donde les corresponde, mientras yo me mantengo sobre ellos con la confianza y arrogancia que solo podrían soñar tener. No necesitan que se lo diga dos veces; ya saben quién domina el ambiente.
Cada mirada, cada palabra y cada instante les recuerda la brecha entre nosotros. Ellos buscan aprobación, mientras yo decido siquiera si merecen ser reconocidos.
No persigo respeto.
Lo exijo.
Frió, sin disculpas y completamente seguro de Mi propia superioridad, recuerdo a cada campesino exactamente por qué permanecen bajo Mí. Si desean Mi atención, tendrán que ganársela.
Hasta entonces, seguirán de rodillas.
