
CasTITad
Nada te pone más duro que mis tetas perfectas - lo que las convierte en la herramienta perfecta para mantenerte casto. Sobornarte para que encierres esa polla para mí es sencillo, si simplemente balanceo un amplio escote frente a tu cara. Enciérrala por ellas hoy y acaríciate a través de la prisión de tu pene, desesperado por tocar aunque sea el pedacito de piel más pequeño, una pequeña cosquilla para aguantar hasta que yo considere apropiada la liberación. ¿Una semana? ¿Un mes? ¿Más? Todo depende de tu obediencia.
