
Siempre una virgen
La punzada del rechazo nunca se vuelve vieja, ¿no es así? Incluso con solo verme tocarme duele. Es’ un recordatorio de los lugares que jamás probarás, jamás tocarás y jamás follarás. Siempre serás un débil y pequeño virgen.
Sin embargo, esta vida de negación ha sido bondadosa contigo. Es mejor para ti vivir en la bendita ignorancia, sin saber qué te está’s perdiendo. Nunca has conocido el calor de una mujer, la humedad de una mujer, y es lo mejor. Incluso aquellos que han sido revirginizados para la Diosa ya no recuerdan lo bien que se siente deslizarse dentro de una mujer.
Nunca harás gemir a una mujer con tu polla, pero siempre serás virgen. Eso’s lo único en lo que puedes confiar. Tu virginidad te acompañará eternamente mientras pasas el resto de tu vida pajeándote.
