
Maria Moon: Sentada y Tranquila
Tienes a María Moon en tu cama, atada de manos y pies con una cuerda gruesa y con una mordaza de tela apretada entre los dientes. Puede moverse y presumiblemente hacer que tu situación se vuelva problemática, pero ella va a intentar enzarzarte en una batalla de voluntades.
Te mira con ojos impasibles, sin miedo, casi como si te retara a hacer un movimiento. La miras a ella, la hermosa mujer de ojos grandes y pechos enormes, y piensas en lo que puedes hacerle sin que se enoje demasiado. Tienes que preguntártelo. Tienes que ser inteligente, y tienes que asegurarte de que ella no aproveche la situación.
María finalmente aprovechará la situación, pero tú querrás estar al mando, ¿verdad? ¿Verdad?
