
La negación en la que entraste
Manos fuera, lindo. Ahora mismo, las dos, bien lejos de esa verga. No he venido para que te hagas una paja pensando en mí.
Voy a quedarme aquí plantada siendo perfecta para ti y decirte todas las cosas que no tienes permitido hacer, y vas a hacer cada una de ellas antes de que yo termine la frase.
Sobre todo lo de mirar. Hay un lugar donde de verdad no quiero que estén tus ojos, y ahí es justo donde van a estar.
No te voy a decir ni una sola vez que toques esa verga. Ni una sola. Y aun así vas a estar empapado.
Ven y demuéstrame que estoy equivocada, chico. Nadie lo ha hecho nunca.
